ANTE SU ALIANZA CON CUBA Y VENEZUELA, CONTRARIOS A LOS BIOCARBURANTES MASIVOS
Bolivia decide si entra en el mercado de
produción de materia prima para biodiesel o no
Organizaciones
ambientalistas mantienen que la tierra será explotada en exceso para sembrar soja
La Paz. 04/04/2007.
Noticias24horas.com/Efe. El Gobierno
socialista de Bolivia no ha definido aún su posición sobre la propuesta de producir
biocombustibles y probablemente la dará a conocer la próxima semana, dijeron hoy fuentes
del Ministerio de Desarrollo Rural. El tema está todavía en análisis
en el Viceministerio de Medio Ambiente y será aprobado por el gabinete
del presidente, Evo Morales, antes de ser divulgado, se indicó a Efe.
La decisión debe responder al debate abierto por el acuerdo entre Estados Unidos
y Brasil, el mes pasado, para impulsar la elaboración de etanol como método
alternativo a los derivados de los hidrocarburos. El convenio brasileño-estadounidense es
cuestionado por los líderes de Cuba y Venezuela, Fidel Castro y Hugo Chávez,
los más firmes aliados políticos del mandatario boliviano.
Bolivia, que posee grandes yacimientos de gas natural, se abastece de gasolinas pero no
puede hacerlo en su demanda interna de gasóleo (diesel), que alcanza los 850 millones de
litros anuales. El diputado William Chávez, del oficialista Movimiento Al
Socialismo, declaró que la propuesta de producir combustibles a partir de
vegetales es una alternativa atractiva, porque contribuirá a reducir la contaminación.
Sin embargo, observó que existe el riesgo de perjudicar la producción y el
abastecimiento de alimentos para la población humana. Desde septiembre de 2005, el
Congreso de Bolivia aprobó una ley que autoriza la mezcla de aceites vegetales, en una
proporción de hasta el 20 por ciento, con gasóleo para la obtención de biodiesel, pero
el proceso no ha comenzado por falta del reglamento requerido por la normativa.
La empresa privada respalda la idea para disminuir la dependencia de las importaciones de
gasóleo, pero organizaciones ambientalistas mantienen que la tierra será
explotada en exceso para sembrar soja, el único grano del que se pretende
extraer aceite para combustible. Según cifras oficiales, las necesidades bolivianas de
gasóleo son atendidas por las refinerías locales, que cubren el 60 por ciento, pero el
resto es importado, principalmente desde Argentina.