LA IMAGEN DE ESTA ÉPOCA
Greenpeace lanza un gigantesco salvavidas
al océano porque aún hay tiempo para salvar al planeta
Río de Janeiro.
04/04/2007. Noticias24horas.com. La imagen aparecerá en los
libros de texto del futuro para narrar esta época: La organización ecologista
Greenpeace lanzó hoy un gigantesco salvavidas al
océano Atlántico frente a la playa de Copacabana, la más famosa de Río de Janeiro, en
una simbólica y colorida protesta para alertar que aún hay tiempo para salvar al planeta
de su posible destrucción. "Greenpeace advierte: el clima se está
calentando y está sujeto a inundaciones y huracanes, pero aún hay tiempo para
reaccionar", según el eslogan que adoptó el grupo internacional en la
protesta.
El salvavidas fue lanzado frente a una de las playas más conocidas en todo el mundo y que
corre el riesgo de desaparecer como consecuencia del efecto estufa. Además del salvavidas
de 15 metros de diámetro con la inscripción "S.O.S. Clima", los militantes del
grupo ecologista extendieron en la playa de Copacabana una cinta de 40 metros pintada como
si fuese una regla de medición del nivel de agua y decorada con la frase "Aún
hay tiempo".
En un comunicado, Greenpeace explicó su protesta en Río de Janeiro como una advertencia
para todo el mundo a apenas dos días de la divulgación en Bruselas del informe sobre el
calentamiento global realizado por el Grupo Intergubernamental de Expertos en
Cambios Climáticos (IPCC), creado por la ONU. "Ese documento debe
profundizar los datos sobre los impactos de los cambios climáticos en todo el
mundo", afirmó Greenpeace en referencia a las inundaciones, la desertización, la
escasez de agua y de alimentos y el aumento de fenómenos como los huracanes ya previstos
por los especialistas de la ONU.
La organización dijo que escogió Río de Janeiro como lugar de su protesta debido a que
la ciudad más emblemática de Brasil es una de las más vulnerables a la elevación del
nivel del mar, otro de los impactos previstos por el calentamiento global.
Greenpeace recordó un informe del propio ministerio brasileño de Medio Ambiente según
el cual cerca de 42 millones de personas pueden ser afectadas por la elevación del nivel
del mar en Brasil, que en 2100 amenazará casas y edificios en Río de Janeiro, la mayor
concentración urbana en el litoral brasileño.
"El gobierno brasileño debe responder al calentamiento global adoptando una
Política Nacional de Cambios Climático y de control de la deforestación de la Amazonía
como prioridades", según Rebeca Lerer, de la Campaña de Clima y Energía de
Greenpeace.
"Esa política nacional debe preparar al país para lidiar con los impactos
de los cambios climáticos, tales como la elevación del mar en el litoral
brasileño, el avance de la desertización en el semiárido (nordeste del país) y la
devastación en la Amazonía", agregó la militante en el comunicado del grupo.
Según Greenpeace, Brasil es actualmente el cuarto mayor emisor de gases contaminantes
como consecuencia, principalmente, de los incendios provocados en la Amazonía.