La nueva secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, en una entrevista concedida a EL MUNDO, considera que el nombramiento de Alicia Sánchez-Camacho no ha sido una imposición nacional del partido. “Sánchez-Camacho ha salido del PP catalán. Montserrat Nebrera mantuvo su candidatura alternativa y ha perdido”. Sitúa al Partido Popular en el centro político de este país donde afirma que “ha estado hace mucho tiempo”. “Nuestra obligación es movernos al ritmo que se mueve la sociedad pero defendiendo unos principios y valores que son los nuestros, a los que no renunciaremos”, matiza. Preguntada por la crisis interna del PP afirma que “las cosas están mucho más tranquilas y yo, como secretaria general, voy a hacer todo lo posible porque las heridas abiertas se cierren y creo que están cicatrizando”.
De Cospedal reconoce que está vinculada políticamente a la figura de Mariano Rajoy: “yo estoy en este proyecto porque así me lo ofreció Rajoy” y además asegura que su liderazgo “no tiene fecha de caducidad” tal y como algunos prevén. A la pregunta sobre si se ve como sucesora de Rajoy para liderar el partido, niega tajantemente que se le haya pasado por la cabeza.
En cuanto a las diferentes etapas vividas en su partido y cómo las han marcado sus líderes, De Cospedal piensa que no es bueno hablar ni de aznarismo ni de marianismo: “no es lo más adecuado en un partido donde no queremos personalismos. Lo importante no son las personas, sino el proyecto político”. Sobre la retirada de María San Gil, cree que se debe a una decisión personal. “María habla de confianza, y la confianza es un tema personal. La posición del PP respecto a la lucha contra el terrorismo o nuestra relación con los nacionalistas no ha cambiado. Por eso no puedo compartir sus desconfianzas”, aclara. Concluye la entrevista con una valoración sobre el congreso del PSOE, del que afirma que “ha tenido como único objetivo elevar a Zapatero a los altares y hacer cómplices a todos los socialistas de su ocultación de la crisis”.
EL MUNDO 14, 15. Entrevista