El 37º Congreso Federal del PSOE se ha clausurado "sin una sola propuesta que sirva para atender a las necesidades reales de los ciudadanos. Bajo el manto de la unanimidad 'a la búlgara', es fácil percibir una cuidadosa distribución de cuotas entre los poderes fácticos del partido. Rodríguez Zapatero sigue empeñado en restar trascendencia a la evidencia de la crisis y reitera su peregrino argumento en favor del optimismo y hasta del consumo obligatorio”. “Es notoria la diferencia con el reciente congreso del PP en Valencia, donde se formularon planteamientos mucho más dinámicos y propuestas útiles para la sociedad, sin perjuicio de mostrar la pluralidad interna. Este PSOE, que sólo se preocupa de la imagen de su líder, sale ciertamente mal parado de cualquier comparación y las cosas no van a mejorar con guiños hacia el sector más izquierdista con trampas ideológicas hacia el adversario”.
ABC 4. Editorial