El turismo, primera industria de España, se ha contagiado de la crisis económica nacional e internacional. "El problema es que el resfriado es fuerte y que los remedios no se adivinan con efecto a corto y medio plazo".
"Hay motivos para sentir gran inquietud por un sector que hasta ahora podía presumir de un crecimiento sano y sostenido" y que "evidencia señales de agotamiento". La actual coyuntura "debe obligar a reflexionar". "Sin un entorno, unas infraestructuras y una oferta complementaria de calidad, los destinos seguirán siendo de bajo coste y sensibles a futuras crisis".
EL PAÍS 24. Editorial