“La derrota del domingo fue ‘suave’; la derecha consiguió 400.000 votos y cinco escaños más que en 2004, pero ya era el segundo fracaso bajo la batuta de M. Rajoy. Qué más da, diría él. El socialista Felipe González y el conservador José María Aznar sufrieron dos derrotas antes de llegar al poder”.
“Ha hecho falta la brutalidad de uno de los hombres más influyentes de la derecha, el director del diario El Mundo, Pedro J. Ramírez, para decir alto y claro lo que todo el mundo piensa. Este martes calificó de ‘grave error’ la decisión de M. Rajoy. Hace falta un nuevo líder con ‘ideas renovadas’. Y ha mostrado el camino: la renovación impone una constatación: ‘la era Aznar ha terminado’. ¿Estará el futuro en el centro? Para ello, en el PP hay quien piensa que habría que poner freno a la influencia del clan de ‘los de las corbatas negras’, próximos al secretario general del partido y ex ministro del Interior, Angel Acebes, que explotaron los rencores tras los atentados de 2004, extendiendo la idea de que la victoria socialistas sólo fue un ‘accidente’. El valor más seguro es la hija espiritual del Sr. Aznar, Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid, ex-ministra, ex-Presidenta del Senado, que no está involucrada en la manipulación del atentado de 2004”.
“El jefe de la oposición española, Mariano Rajoy (52), tiene tendencia a presentar enigmáticos patrones de comportamiento. A falta de otras explicaciones concluyentes, algunos se lo atribuyen a sus orígenes gallegos. También ayer alimentó la imagen de gallego misterioso. Con una retórica casi sádica en búsqueda del giro gracioso, primero dijo que quería anticipar a junio el congreso de partido previsto para octubre, para –en segundo lugar– llevar a cabo la votación de un presidente. Supuestamente hizo un breve pausa de artificio antes de decir –en tercer lugar– que naturalmente se pone a sí mismo a disposición como candidato para –en cuarto lugar– vencer por fin a Zapatero en las elecciones generales de 2012 después de dos intentos vanos”.
“Rajoy animó expresamente a sus eventuales rivales a presentar candidaturas contrarias a la suya, pero en el círculo reunido de la cúpula del partido sólo se escucharon declaraciones de lealtad. Especialmente los dos supuestos ‘príncipes herederos’, la presidenta regional conservadora de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y el alcalde liberal de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón, aseguraron que no tenían ningún tipo de ambiciones de sucesión”.
“En el congreso del partido, Rajoy podría presentar a un nuevo equipo directivo. Pero el giro hacia el centro que reclaman algunos miembros de las bases seguramente se esperará en vano. El tono general del nuevo periodo legislativo ya lo han marcado los obispos españoles como Antonio Cañizares, el obispo de Toledo”.
“Con Esperanza Aguirre, presidente de la Comunidad de Madrid, ya fuera del abanico de posibles sucesores, persiste la incógnita de Alberto Ruiz Gallardón, el alcalde madrileño. Las posiciones centristas de Gallardón son señaladas como alternativa al conservadurismo de Rajoy, que claramente impulsó al PP hacia la derecha. Pero, al convocar un congreso para junio, el actual líder da escaso tiempo a un rival para organizar una candidatura alternativa. Y el partido, más o menos convencido, tendrá que ofrecerle una tercera oportunidad”.