Le Monde (Francia) Editorial
“Hace un mes, el 7 de septiembre, la puesta bajo tutela de Fannie Mae y Freddie Mac, los dos gigantes del crédito hipotecario en EEUU, había causado sorpresa. La nacionalización parcial de los ocho primeros bancos británicos decidida el 7 de octubre es aún más sorprendente. Bien que privadas, Fannie y Freddie trabajaban en el regazo de los poderes públicos. Nada de eso en Londres. A causa de sus múltiples errores pasados y de la proximidad de las nuevas elecciones presidenciales, George W. Bush es incapaz de movilizar el país detrás del plan Paulson.
Y cuando los europeos se reúnen y toman medidas protectoras, les cuesta mucho convencer con sus opiniones. Las instituciones más sólidas se las ven negras. En estas circunstancias, los ministros de finanzas del G7, que se reúnen el viernes 10 de octubre en Washington en las asambleas generales del FMI y el Banco Mundial, tienen una responsabilidad sin equivalente desde la creación de esta institución. En cuanto a los jefes de Estado y del gobierno, tienen que desarrollar rápidamente esta estructura – el G7- creado después del primer choque petrolífero y hoy anticuado”.
Financial Times (Reino Unido) Editorial
El G7 debe ayudar a restablecer la confianza en los mercados con un plan de acción coordinada”.
“La confusión en los mercados financieros no da signos de apaciguarse. El recorte de los tipos de interés ayer por parte de los bancos centrales a lo largo y ancho de los diversos países y la decisión histórica por parte del Reino Unido de semi-nacionalizar sus entidades financieras más importantes, no consiguieron calmar los nervios de los inversores.
Para reestablecer la confianza en el sector bancario y salvar la economía global de caer un una mayor recesión, los ministros de finanzas y los bancos centrales de las economías principales del planeta deben llevar a cabo acciones más creíbles cuando se reúnan mañana” .