Rossiiskaya Gazeta (Rusia) “La OTAN se prepara para sacar sus tropas de Afganistán”.
“No es nuestra guerra’, es quizá la frase que mejor puede caracterizar los ánimos entre los diplomáticos y militares europeos que sirven en Afganistán. Los intentos de la Casa Blanca de persuadir a sus aliados de coalición antiterrorista se parecen cada vez más a una trifulca entre generales europeos y estadounidenses. Una filtración de un informe de los servicios secretos estadounidenses cita la creciente influencia en la sociedad de los talibanes y la corrupción en el gobierno de Hamid Karzai. Pero el informe final sólo se hará público tras las elecciones presidenciales en EE.UU. Los propios militares estadounidenses no están en contra de librarse rápidamente de las obligaciones que con anterioridad habían contraído ante Kabul.”