Días después de que jueces y secretarios judiciales de toda España secundaran una revuelta por las “injerencias” del Gobierno, el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, en una entrevista con EL PAÍS, se confiesa “entristecido y deprimido” por esta última protesta. El titular de Justicia quiere tender puentes de encuentro para evitar nuevas “llamaradas”, tal y como denomina a la rebelión judicial del pasado martes. En el conocido caso Mari Luz y detonante de las protestas, Fernández Bermejo explica que “confluyeron una sucesión de negligencias que convenientemente hilvanadas dieron lugar al desastroso y lamentable resultado que se produjo”.
El titular de Justicia defiende que lo ocurrido no fue por falta de medios, como han argumentado en la protesta, sino por falta de “orden” y “renovación”. “Hay que realizar un cambio profundo en los métodos de trabajo, en la organización del trabajo y en el reparto competencial en el orden judicial”, explica. En cuanto a la sanción impuesta a la secretaria judicial del caso Mari Luz de dos años, señala que “la gravedad de los hechos exigía una sanción de este tipo” y añade que en la historia del cuerpo ha habido sanciones incluso mucho más duras. Fernández Bermejo reconoce que se lleva arrastrando una justicia lenta desde hace muchos años y afirma que es un “histórico lastre”. Sin embargo, no le parece justo ni coherente que se produzca esta revuelta cuando el Gobierno está haciendo en estos momentos una gran apuesta por mejorar la Justicia.
El ministro afirma que la protesta del Tribunal Supremo es la que más le ha dolido y sostiene que este órgano, al atacar al Gobierno, “practica lo que critica” e incurre en una “injerencia en la actividad del Poder Judicial”. Fernández Bermejo califica de desproporcionada la convocatoria de la huelga y asegura que se han equivocado en el método porque “podían haber hecho muchas cosas que no fuera paralizar la justicia”. Asegura que “nadie en democracia es intocable. Si alguien comete una negligencia en su trabajo pues hay consecuencias”. Por último, el titular de Justicia apuesta por la modernización y la implantación de nuevas tecnologías en el sistema judicial.